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miércoles, 8 de mayo de 2019

Un reloj


Han sido cinco años sin abrir determinados cajones en casa… y cinco años son muchos años en una vida.

Aprovechando buenos momentos y con el trapo del polvo en la mano… los he abierto y como si fuera “un cirujano de la Seguridad Social”, he extirpado lo que no me gustaba y me he quedado con lo que me gustaba, sin sentimientos, recuerdos, ni emociones.

Eran muchos archivadores llenos de papeles que no me atrevía ni a mirar.
Aprovechando buenos momentos he tirado mil informes médicos, que no hay nada como tener una póliza privada de seguro para chequear tus órganos de vez en cuando.
Informes, papeles del neumólogo (cuando fumaba), urólogo, oftalmólogo, de mi fracasada adopción internacional, de mis fracasadas fecundaciones in vitro.

He tirado ropa. Vieja y desgastada o nueva que no me gustaba.

Medicamentos que no uso o estaban caducados, cristales de gafas con graduaciones pasadas.

Dos cascos viejos, teniendo dos cascos casi sin usar, una chaqueta de moto vieja, teniendo una chaqueta nueva casi sin usar, y he decidido usar lo último, lo nuevo, lo alegre, lo que me gusta.

Y se me ha quitado una losa en el pecho de 1000 kilos.

He conseguido tener una casa, limpia y ordenada, como siempre he tenido, pero sin dolor.

Ahora toca tirar este reloj.
Un reloj que me regaló mi novia, con la que me iba a casar, hace 21 años.
Un reloj que no lleva pila, que tiene la correa rota, que está averiado. Nada menos que un Lotus.
La duda, repararlo y usarlo o dejar “mi muñeca libre para otro reloj”.
Un reloj nuevo, sin recuerdos, con una esfera deportiva, con una correa alegre… y hoy, he decidido, física y simbológicamente, tirar el reloj.

Las casas son extensiones de las personas.
Una casa con o sin pareja, debe ser un refugio, un sitio alegre y agradable donde descansar
Un sitio lleno de opciones, de libros, de comics, de cine.
Un km0 donde uno parte a vivir a la aventura esta a la que llamamos “vida”, pero un lugar donde, en un momento dado, poder regresar.

Os animo a tirar las cosas que tengáis en casa que os produzcan dolor.
Os animo a crear espacios vacíos que llenar de nuevas cosas.
Os animo a tirar las cosas que no os gusten, por muy nuevas que estén.
Os animo a tirar informes médicos, medicinas caducados o que no uséis, cristales de gafas antiguas, cascos viejos, chaquetas de moto viejas, ropa vieja o que no os guste, cuadros rollo y que dejéis sitio, para lo nuevo, lo alegre, lo colorido, lo armonioso.
Os animo, a tirar un reloj.


2 comentarios:

  1. Buen consejos pero me cuesta mucho. Un saludo

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    Respuestas
    1. A mi tb... que una cosa es aconsejar y otra muy distinta hacer.
      Pero lo he hecho y me ha sentado bien.
      Ahora tengo una casa sin dramas, llena de espacio, para recibir lo que venga, pero solo voy a guardar lo bueno, lo bonito, lo autentico.
      Un abrazo Susana y hazlo, pero solo cuando te apetezca y cuando lo hagas, cuentamelo... :)

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