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martes, 15 de octubre de 2019

Cincuenta.



Hoy he hecho un ejercicio de Meditación y hablaba sobre el cambio.

Me ha preguntado cómo era mi vida hace dos años, en octubre de 2017.

En octubre de 2017 estaba recuperándome de mi accidente de moto, yendo al traumatólogo de Sanitas, pasando dieciséis horas en casa, con la decepción de que mi hermano no viniera a verme, con la ilusión de que mi sobrino viniera a verme, haciéndome la compra en Mercadona Online y pasando demasiado tiempo solo en casa.

A fecha de hoy, octubre de 2019, mi rodilla está perfecta, la relación con mi hermano ha mejorado, la moto que se me cayó está vendida, mi relación con mi cuñado y su esposa ha mejorado enormemente y ha pasado de ser tremendamente distante a ser mucho más cercana, estoy más unido a mi amigo Alberto, sentí la decepción de unos pocos moteros, a los que consideraba mis amigos, pero he encontrado a Rosa y a su familia, mi Tia Marisa y mi prima, Pepi, que son mejores que los moteros, más cercanos, más leales.

A los "amigos" Que les he pedido ayuda, no me han ayudado, pero tengo nuevos amigos que sin tener porque, me han ayudado, Como Roberto, Como Jose Manuel. 

En estos dos años, dos relaciones caóticas donde lo di todo, y donde me tuve que distanciar para dejar de sufrir.

Mi curso de escritura creativa junto a Eva Torres, mi gimnasio en Elche, mis paseos con la llana por el monte, mis fotos, mi blog, la compañía de mi amigo Roberto, las redes sociales, los wasaps, las burbujitas del msger, la Meditación, volver a correr, cosas nuevas que me ha traído los cambios.

Ver a mi madre ingresada en el hospital en dos ocasiones en seis semanas, pensando que era muy mayor, y como ahora la tengo en casa, jugando a las cartas, haciendo sopas de letras y viendo pasapalabra.

Ver como mi coche era pasto del Dana e ir muy feliz en mi nuevo coche escuchando los videos de YouTube.

El cambio, sufrimiento, ansiedad (movimiento), adaptación… y la tan anhelada serenidad.

Cuatro miedos plenamente identificados y en mi opinión justificados, y cuatro miedos desmontados y en mi opinión, muy objetivamente desmontados a mis espaldas, en cinco meses.

Pero a fecha de hoy, con cincuenta años, me esfuerzo para que todos los días me pasen cosas buenas.

Acepto el cambio, sus incertidumbres y los regalos que te trae.

Así que, bienvenidos… cincuenta. Confío en vosotros y en esta nueva etapa de mi Vida. 


2 comentarios:

  1. El tiempo....dicen que lo cura todo...puede ser, más bien a lo largo de nuestra vida nos ocurren hechos que son inolvidables, buenos y malos. Ojalá todo pudiera ser bueno...pero claro, entonces no aprenderíamos,no avanzaríamos. Los cincuenta,los cuarenta, los veinte,... qué más dará, estás vivo, estás ahí y siempre tendrás a tu alrededor gente que te quiere, que te aprecia...puede ser que no estén todos pero siempre habrá alguien ahí. Un saludo y a vivir la vida

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