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martes, 1 de noviembre de 2016

Memoria




Hace muchos años, cuando entrabas en las iglesias se solía hacer algo que resulta precioso pero sobretodo necesario, era recordar a las personas que ya no están con nosotros.  Para recordarlos se ponía una vela, una vela en la oscuridad que se encendía con todo el amor de tu corazón.  Era algo que aún siendo ateo sabes que una vela tiene cierto poder, comunica y dice algo importante más allá de ideas religiosas.

Recuerdo hace muchos años, siendo pequeña, haber entrado en una iglesia y descibrir como habían sustituido las velas de cera de toda la vida por un sistema en el cual tú metías una moneda y una bombilla se encendía un ratito...     Recuerdo mi sorpresa, una controlada indignación por aquél absurdo, no me parecía serio que se pusieran bombillas que se apagaban 5 min. después de haber dado tu moneda.
Con los años fui dejando de visitar iglesias... olvidé las velas de 5 minutos.  Pero de pronto alguien me las ha recordado, él viene de otro país y se ha sorprendido tanto como yo en mi niñez de ver esta cosa tan poco natural, tan fría, tan absurda.   

¿En que sociedad  nos estamos convirtiendo?  Cuando lo espiritual,  el fuego que nos hizo humanos, el fuego que iluminó las cavernas, el fuego que se alzó sagrado, el fuego que portaba el chamán, el fuego que era mensajes de nuestros ancestros y predecesores en eso que llaman muerte, cuando la conexión con aquellos que se adelantaron  se convierte en bombillas temporizadas.  Nos estamos convirtiendo en una sociedad sin alma.

Hoy en casa, en mi caverna del siglo XXI hay una vela, una vela blanca, de verdad.  Aunque ellos están siempre con  nosotros en la memoria... la tradición nos dice que hoy ellos están más cerquita de nosotros.
La vela nos transmite, nos recuerda lo mucho que los añoramos, lo mucho que nos hacen falta a pesar del tiempo, a pesar de ese espacio enigmático que nos separa.







7 comentarios:

  1. Está muy bien Nieves, que puedas seguir conservando en tu corazón ese sentimiento y manteniendo tus velas encendidas en nombre de tus seres ausentes y queridos, un abrazo!

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  2. El fuego que cosa tan maravillosa. Saludos.

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  3. Quizás se tenga en cuenta que ese método es limpio.
    Besos

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    1. Tienes razón Vero, limpio es. Mas limpio que una bombilla pocas cosas, aunque para ello hay que a un lado lo espiritual y lo de verdad. Imagino que lo importante es la intención y el recuerdo que envuelte este acto.
      Besitos amiga vero :) Me gusta verte por aqui

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  4. sigo prendiendo velas desde mi casa
    Las comprare rojas para las navidades
    un abrazo

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  5. Una buena reflexión y un buen recuerdo para esos seres queridos que solo han dejado de estar entre nosotros físicamente.
    Un abrazo.

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  6. Gracias recomenzar. Gracias Macondo.
    son dias muy especiales aunque todos sabemos que siempre están en nuestra memoria... cada día.
    un fuerte abrazo :)

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