*

*

sábado, 29 de julio de 2023

Julio.-

Preparando el examen para primer Dan.-


Benisa- Calpe. Enamora!!!


Con mis compañeros karatecas.-


Empieza el verano: "Cuidado con los frenazos, pueden cambiar tu vida".-


Con dos c...:)


Amig@s.-


En el examen, con una fisura en el pie.-


Mas karatecas!!!


Empieza la nueva temporada de piscina.-


Y con nervios y esfuerzo, lo aprobamos y lo celebramos.-


 

martes, 25 de julio de 2023

Prórroga personal e intransferible



Parece una tontería pero no lo es. 28 años no han bastado, no han sido suficientes y a estas alturas imagino que debo aceptar que lo añoraré de por vida.  Si bien la mayoría del tiempo no pienso en ello,  en ocasiones tengo que luchar con las ganas irresistibles de fumarme un cigarro; mientras escribo para imaginar, mientras miro la lluvia tras la ventana en las frescas tardes de otoño con el café de la tarde mientras divago, mientras tengo charlas filosóficas a la luz de la luna en esos rincones bohemios en ciudades hechizadas.

Si. Tengo que luchar con ello aún sabiendo que no fumé en 28 años y que no lo haré nunca más.  Sin embargo es nunca más es una loza demasiado grande, nunca más... nunca más te comas un helado, nunca más te comas un bocadillo de mortadela con aceitunas, nunca mas  hagas una tarta casera porque sí,  porque te da la gana. Nunca mas... nunca mas... nunca mas....

Así que he decido darme una prórroga. Seguiré siendo una chica sana, inteligente y cuidaré de mi cuerpo. Pero solo será cuestión de tiempo, la esperanza da otra perspectiva a la vida. Así que he llegado a un entendimiento conmigo misma y fumaré de nuevo a partir de los 90.  Si llego a esa edad que puede ser que sí pero puede ser que no ya mi perspectiva de la vida será distinta. Mi alma vieja seguirá observando el mundo desde allí donde me hayan llevado mis pasos con el mismo interés y sorpresa que lo hizo siempre. Seguire estando en todos los fregaos. Seguiré siendo una cheyenne pero con pelo blanco, rebelde, cabezota y con un paquete de cigarrillos bajo el colchón conseguido en el mercado negro del centro de mayores  al que posiblemente llame esos días hogar. Parece una tontería pero no lo es.



martes, 18 de julio de 2023

El mismo examen, cuatro exámenes diferentes.-

El mismo examen, cuatro exámenes diferentes.

 

Quino, espectacular.

No se había leído el temario y se lo tuvimos que dejar.

Lo aprendió rápido y se marcó una kata de diez sobre diez, mostrando mucho nivel.

 

Jose, en su línea.

Sonrisa en los labios, nervioso pero sereno, humilde, empatico, cercano... otro diez.

Entrena todos los días y se notó.

 

Trino, no lo seguí mucho.

Estuvo con nosotros, callado pero muy cercano.

Físicamente y técnicamente muy similar a mí.

 

Y yo, muy orgulloso del examen.

Esas tres horas las dividí en mi mente en cinco etapas y simplemente, iba cubriendo etapa tras etapa haciéndolo todo lo mejor que sabia.

Error, se me olvidaron los kimes en la kata.

Error, mi compañero, mi uke, “como pollo sin cabeza”.

Se equivocó en los tres ejercicios que hicimos juntos pero tuve la suficiente serenidad de corregirlo.

Acierto, mi autocontrol y serenidad, que realmente, me llamaron mi atención.

 

Todo fluyó inmensamente mejor de lo esperado.

En conjunto, teníamos técnica, físico y estábamos por encima de la media del grupo.

El tribunal nos trató muy bien, ante el calor, 38 grados, se nos permitió beber y todo se hizo con descansos, sin prisa, con tiempo para recuperarnos.

 

Lo peor del conjunto, en mi opinión, la kata.

Éramos cuatro, cada uno hizo su kata, a su ritmo y nos faltó coordinación.

Veníamos de la misma escuela, con el mismo sensei e íbamos descordinados.

 

Muy contentos con nuestro apto, nos fuimos a comer por San Vicente de Raspeig, a celebrarlo, y el sacrificio, y el esfuerzo, y la constancia y ...el coraje, tuvo su recompensa.






sábado, 1 de julio de 2023

Mi traje me habló!!!

 Ha sido un mal invierno.

Tensiones personales, familiares, exceso de catarros a lo que hay que añadir el denominador común de los madrugones y de mucho de trabajo.

Este año he sido constante con el Dojo pero he ido algo dosificado.

Me duele la cadera... ay!!!, los hombros... reay!!! la rodilla... recontraay!!! y así con casi todas las articulaciones de mi cuerpo.

He sido constante, pero he entrenado al 80%, no lo he dado todo aunque en ese instante, lo he dado todo. Paradójico, no???.

Pero una vez salido del bucle de catarros, familia y tensiones, ayer que dí el 150%, mi traje me habló.

Ese traje que uso con tanto cariño, regalo de mi sensei, duro e indomable, hablaba con cada parada, golpe o patada para recordarme que no está confeccionado para ser usado al 80%.

Me contó que necesita potencia, rapidez, brusquedad y que este invierno, aunque me ha acompañado, no ha sido muy feliz, al igual que yo.

Así que ayer, mas que rojo, amoratado, salimos mi karategui empapado y yo felices del Dojo, cansados, pero sin ays!!!, reays!!! ni recontraays!!!, estando orgulloso el uno del otro.

Así que ayer, mas que rojo, amoratado, mi traje empapado, me habló.



.